¿Quién cuida, escucha y reconoce a las cuidadoras?

“Este es otro poema para una mujer
limpiando el piso que no oye del todo.
Un minuto de silencio para la mujer que limpia el piso”.

Tres poemas para mujeres
Susan Griffin

Ana Karen Flores, abogada, Consejera Nacional @JovPoIMX, @kerenina_flores

En México, el tema de cuidados y trabajo no remunerado todavía se considera como parte de las actividades designadas a las mujeres bajo los roles de género, sin embargo, cuidar de una persona implica más allá de velar por su salud, es brindar las atenciones necesarias desde el ámbito físico, espiritual y emocional. Por ello, establecer un Sistema Nacional de Cuidados permitirá reconocer esta labor invisibilizada.

Pero ¿Qué son los cuidados?, de acuerdo con ONU Mujeres (2021) los cuidados:

“…Son actividades que regeneran diaria y generacionalmente el bienestar físico y emocional de las personas. Incluyendo las tareas de gestión y sostenimiento de la vida, como: el mantenimiento de los espacios y bienes domésticos, el cuidado de los cuerpos, la educación/formación de las personas, el mantenimiento de las relaciones sociales o el apoyo psicológico a los miembros de la familia…”

Dicho de otro modo, los cuidados implican preparar comida, lavar, planchar ropa, limpiar el hogar, procurar el aseo diario de los integrantes de la familia, el apoyo escolar hacia hijas, hijos e incluso la escucha emocional.

No obstante, los cuidados y el trabajo no remunerado recaen en las mujeres bajo el contexto de los roles de género, Silvia Federici describe el trabajo doméstico como una extensión de sí mismo en el sentido de preparar física, psicológica, sexualmente y espiritualmente a la fuerza del trabajo futura bajo las reglas del capitalismo. Por otra parte, Karina Batthyány describe la trascendencia de la división sexual del trabajo en el hogar designando tareas específicas a varones como a mujeres.

La división de las tareas de cuidado y trabajo no remunerado impactan de manera diferenciada a mujeres que a hombres. Mientras que socialmente las mujeres tienen la carga de administración y mantenimiento del hogar (lavar trastes, planchar, ir por la despensa, preparar comida), educación, asistencia de hijos, hijas o personas adultas mayores también deben velar por la atención de personas enfermas al grado de modificar patrones o rutinas establecidas. En el supuesto de cuidado de una persona enferma las actividades cambian como: acudir a consultas médicas, rehabilitación, compra o canje de medicamentos (dependiendo si se encuentra afiliada a una institución de salud pública o privada), trámite o gestión administrativa de servicios médicos (suministro de oxígeno, diálisis, entre otros) adicionando el cuidado de mascotas o animales de compañía.

En comparación con la labor de las mujeres rurales, el trabajo de cuidados se duplica por el contexto social en que se encuentran: traslado a localidades lejanas en busca de agua y/o medicamentos, recoger y traer la leña, moler el maíz, realizar trabajo del campo (siembra y cosecha de alimentos), asistencia a los hijos o personas enfermas, traslado a ciudades en búsqueda de oportunidades laborales y sobretodo el mantenimiento de la tierra, aunque no sean propietarias. En este sentido, la Ley Agraria contempla los desequilibrios y obstáculos que enfrentan las mujeres rurales para acceder a la tierra en calidad de posesionarias señalando el derecho a la propiedad para las mujeres. Asimismo, el contexto de acudir a la ciudad las coloca en una situación de cuidadoras con jornadas extenuantes, situaciones de discriminación o agotamiento físico y mental.

De acuerdo con OXFAM (2018) las mujeres cuidadoras enfrentan dos tipos de conflicto: el externo entendiéndose como las condiciones materiales para brindar cuidados, es decir, los recursos económicos para cubrir las necesidades propias con un cuidador remunerado2. Si no hay esa posibilidad, alguien de la familia debe asumir ese cuidado. Mientras que el conflicto interno se refiere a la necesidad de adquirir la responsabilidad por los cuidados de la persona cuidada por encima de las propias necesidades de la cuidadora.

Para comprender un poco mejor el desarrollo de los conflictos se describe el siguiente ejemplo: Liliana tiene 25 años, es hija de profesores de primaria y vive en el Estado de México. En 2018, su padre Francisco enfermó gravemente de neumonía a causa de las malas condiciones en que su salón de clases se encontraba, la humedad y el clima frío de la zona boscosa del municipio de El Oro hicieron que Francisco ya no pudiera respirar siendo internado de urgencia en el Centro Médico ISSEMyM ubicado en Toluca. A su vez, su madre Leticia tuvo que adaptar su horario laboral con los traslados hasta Toluca. Por otra parte, Alan, hermano de Liliana trabajaba casi todo el día. La situación se complicó para Liliana porque durante ese tiempo se encontraba desempleada, los familiares de Francisco le “asignaron” la labor de cuidados porque literal no estaba haciendo nada y por ello era responsabilidad cuidarlo.

Entre el traslado de municipios, las desveladas, el mantenimiento del hogar entre Liliana y Leticia, así como los trámites relacionados con las incapacidades laborales de Francisco y el tema económico, Liliana presentó un cuadro de ansiedad generalizada.

Pero la rutina todavía no terminaba, con la evolución pronta de Francisco la neumonía dejó secuelas y mientras Leticia se ocupaba de las finanzas del hogar, Liliana llamó a Dulce, una amiga enfermera para ayudar con los cuidados del padre pues en los hospitales públicos dan de alta a los pacientes para que continúen con la rehabilitación en casa ignorando o asumiendo que el cuidado lo lleva la esposa o las hijas. Entonces vienen las sesiones de terapia física, el estrés que causaba cuidar a Francisco a pesar de que Dulce hacía su trabajo porque los trámites administrativos como agendar citas, ver al Director, enviar las incapacidades, entre otros los realizaba Liliana, Después de seis meses, el padre de Liliana se recuperó satisfactoriamente sin embargo durante los cuidados tanto Leticia como ella recibieron malas críticas e incluso fueron señaladas por la negligencia en el cuidado de Francisco.

Desde este ejemplo, el conflicto externo se manifestó con la necesidad de contratar a personal de la salud para ayudar a liberar la carga de cuidados, no obstante, los recursos económicos eran limitados derivado que Leticia tenía la responsabilidad de repartir los ingresos en diversos rubros aunado a las terapias y tratamientos que el hospital público no cubría. Además, durante los traslados el pasaje incrementó en sentido del horario y el lugar donde se encontraba internado el padre.

En relación al conflicto interno Liliana sufrió el cuadro de ansiedad generalizada, pero hasta el momento que los síntomas se hicieron presentes la familia delegó la responsabilidad moral de cuidar a su padre, aunque ello implicara si perdía el empleo o bien, la situación de desempleo, el duelo por enfermedad o las emociones que sentía y socialmente no eran aceptadas. Si no cuidaba bien a una persona era egoísta, si la encargada era una enfermera también está mal porque la familia es importante.

Sobre la participación de los hombres en las labores de cuidado se observa el reconocimiento social bajo el sentido de ayuda. Es decir, realizar tareas como lavar, planchar, cuidado de hijas, hijos o preparar alimentos pareciera un triunfo. Ahora bien, ¿Por qué se debe de reconocer esa ayuda cuando en realidad comparten el mismo espacio de convivencia? La razón: todavía existe el rol del proveedor. Nicko Nogués, José Vega y Armando Espinosa Rosa (2021) describen la situación que enfrenta América Latina de la cual ningún país cuenta con mayor participación igualitaria por parte de los hombres, donde las mujeres cubren una jornada de seis a veintitrés horas al día que los hombres al trabajo remunerado y no remunerado combinados.

Mercedes D’Alessandro (2016) subraya la ausencia de elementos que la teoría económica y las estadísticas públicas no ven y no se integran en sus modelos, indicadores o políticas. Además, las encuestas que miden el uso del tiempo son bastante complicadas de realizar y difíciles de comparar entre regiones geográficas y culturas por la diversidad de datos encontrados a la hora de plantear soluciones y alternativas4. Aun cuando se cuenta con esta información, la comparación es extenuante por la falta de información o seguimiento.

El 3 de diciembre de 2021, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía presentó los resultados de la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México (CSTNRHM) 20205 destacando la participación de las mujeres en labores de cuidado y trabajo no remunerado donde el valor económico de las labores domésticas y de cuidados reportó un monto de 6.4 billones de pesos, equivalente a 27.6% del PIB del país. Por cuestión de la pandemia de COVID-19 incrementó el tiempo empleado en labores domésticas y de cuidados disminuyendo el tiempo destinado a las actividades de traslados fuera del hogar.

La problemática que aparece en el tema de cuidados se debe a cuestiones culturales, sociales y económicas: el sentido de afecto u amor que las mujeres tienen que expresar durante los cuidados tolerando algunos tipos de violencia desde física, psicológica o económica, la naturalización y normalización del trabajo no remunerado como compensación de actividades o roles establecidos y la incapacidad de delegar actividades a los hombres.

En este sentido, días anteriores circuló una frase por redes sociales haciendo alusión sobre la falta de participación de los integrantes de la familia (hombres) en las tareas del hogar considerando como violencia contra las mujeres. La explicación relaciona la doble actividad que ejecutan las mujeres al explicar actividades o instrucciones al esposo, padre o hijos para contribuir en las tareas como barrer, preparar comida, trapear, planchar, lavar ropa, bañar a los hijos o involucrarse en la atención y traslado de personas enfermas o personas con discapacidad.

Durante la pandemia por COVID-19, las mujeres también asumieron labores de asistencia, educación y apoyo emocional hacia la familia. Sin embargo, también se dispararon los casos de violencia física, psicológica, sexual y económica durante el confinamiento. Los motivos principales fueron: el desempleo, confinamiento obligatorio, duelos por pérdidas (muerte, divorcio, trabajo, etc), falta de recursos económicos, cambios en rutinas, entre otros. En el caso de generaciones anteriores, el rol de proveedor está marcado significativamente por lo que la violencia física fungió como catalizador ante la imposibilidad o el desconocimiento del manejo de emociones. Mientras que para niñas, niños y adolescentes los cuidados influyeron en sus actividades donde las niñas y adolescentes participaron en trabajo doméstico compaginando la escuela; por otro lado, los niños se involucraban muy poco derivado de la presencia del padre en el hogar (INMUJERES 2021).

Bajo este contexto, la agenda feminista en México ha contemplado el tema de cuidados y trabajo no remunerado como parte del derecho al cuidado digno y el reconocimiento desde la salud, seguridad social y autonomía de las mujeres para lograr su desarrollo personal, profesional, a su vez, procurando la eliminación de barreras u obstáculos como los roles de género, el acceso a una vida libre de violencia, mejores empleos y derechos de seguridad social, autonomía financiera y la igualdad en casa.
Sistema Nacional de Cuidados en México

El Sistema Nacional de Cuidados es un tema pendiente en la agenda feminista. Durante el mes de noviembre de 2020 la Cámara de Diputados aprobó la reforma constitucional en materia del Sistema Nacional de Cuidados. De esta forma El Estado establece el derecho al cuidado digno y el reconocimiento de las labores de cuidado en el marco de igualdad entre mujeres y hombres. Con este avance se propone reformar los artículos 4 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para la creación del Sistema mencionado y la Ley General en la materia. Este Sistema contará con diversas dimensiones: económica, social, política, cultural y biopsicosocial garantizando el derecho al cuidado digno, el interés superior de niñas, niños y adolescentes, derechos de personas con discapacidad, personas adultas mayores o personas que requieran cuidados por enfermedad.

A su vez, en diciembre de 2021 se turnó al Senado de la República la iniciativa de ley para la expedición de la Ley General del Sistema Nacional de Cuidados a cargo de la Senadora Martha Lucía Micher Camarena (Morena) con el objetivo de asegurar la participación igualitaria de mujeres y hombres en tareas de cuidados constituyendo un avance importante en materia de igualdad formal y sustantiva.
También, el Instituto Nacional de las Mujeres ha implementado diversas propuestas, acciones y programas para concientizar a la sociedad mexicana sobre la labor de cuidados y trabajo no remunerado destacando el papel cultural, social, económico y laboral de estas actividades; con la campaña “Las 3R’s del Cuidado: Reconocer, reducir y redistribuir se plantea la participación de los familiares dentro del hogar”

El papel de las mujeres en las labores del cuidado tiene un contexto social, económico y cultural que establece las necesidades de asistencia y bienestar de otras personas sobre las propias, negando la existencia o invisibilizando el sentido de identidad de las mujeres cuidadoras. El derecho al cuidado forma parte del desarrollo integral de las personas y durante las diversas etapas de la vida, los cuidados se harán presentes, pero esto tiene que ser en un marco de igualdad, eliminando las creencias culturales del amor, el sacrificio y la abnegación como medios de trabajo no remunerado.

Batthyány, Karina (coord.). Miradas Latinoamericanas A Los Cuidados, Siglo Veintiuno, CLACSO, 2020. https://www.clacso.org/miradas-latinoamericanas-a-los cuidados/#:~:text=Este%20libro%20presenta%20una%20reflexi%C3%B3n,un%20campo%20f%C3%A9rtil%20de%20investigaci%C3%B3n.

Batthyány,        Karina.        Políticas         del         cuidado,         CLACSO,         2021. http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20210406022442/Politicas-cuidado.pdf

Canal del Congreso. “Diputados aprueban reformas para elevar a rango constitucional el derecho al cuidado digno”, accesado el 03 de diciembre de 2021. https://www.canaldelcongreso.gob.mx/noticias/13733/Diputados_aprueban_reform as_para_elevar_a_rango_cnstitucional_el_derecho_al_cuidado_digno

Canal del Congreso. “Presentan iniciativa para expedir la Ley General del Sistema Nacional de Cuidados”, accesado el 03 de diciembre de 2021. https://www.canaldelcongreso.gob.mx/noticias/14836/Presentan_iniciativa_para_expedir_la_Ley_General_del_Sistema_Nacional_de_Cuidados

CEPAL. “Sobre el cuidado y las políticas de cuidado”, accesado el 03 de diciembre de 2021, https://www.cepal.org/es/sobre-el-cuidado-y-las-politicas-de-cuidado

D’Alessandro, Mercedes. Economía Feminista Las mujeres, el trabajo y el amor,

Penguin Random House Grupo Editorial S.A., 2016.

Derbez, F. Claudia. “La importancia de lograr la igualdad de género en el sector rural”, PRiME, Program in Rural M&G (blog), accesado el 03 de diciembre de 2021. https://www.primetraining.global/la-importancia-de-lograr-la-igualdad-de-genero- en-el-sector-rural/?fbclid=IwAR1oCJHukuyA1ZMCo5iAYIlVfWJYQ0Q8B- frv0N4fWF0I4GICED1eVd-R2Q

EG. “Susan Griffin, Tres poemas para mujeres” (blog), accesado el 03 de diciembre de 2021. https://libroemmagunst.blogspot.com/2011/01/susan-griffin-tres-poemas- para-mujeres.html

Federici, Silvia. El patriarcado del salario Críticas feministas al Marxismo,

Traficantes de Sueños, 2018. https://www.traficantes.net › default › files › pdfs

INEGI. “CUENTA SATÉLITE DEL TRABAJO NO REMUNERADO DE LOS

HOGARES DE MÉXICO 2020”, accesado el 03 de diciembre de 2021, https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/tnrh/cstnrh2020. pdf

INMUJERES México. “Las 3R’s del Trabajo de Cuidados”. INMUJERES. 25 de noviembre de 2021. Video. 1m00s. https://youtu.be/_2gX_fcVA9g

Nogués. N., Vega, J. Espinosa, R. A. 25 años después de Beijing 95: incorporación de las masculinidades para construir una “generación igualdad”. Friedrich Ebert Stiftung,      2021.                           https://nickonogues.es/dmah/assets/docs/IDMAH_Rol- Masculinidades_Beijing95.pdf

ONU Mujeres. Hacia La Construcción De Sistemas Integrales De Cuidados En América Latina Y El Caribe. Elementos Para Su Implementación. ONU Mujeres y CEPAL, 2021. https://www2.unwomen.org/-/media/field%20office%20americas/documentos/publicaciones/2021/11/haciaconstruccion sistemacuidados_15nov21-v04.pdf?la=es&vs=110

OXFAM México. Trabajo de cuidados y desigualdad, accesado el 03 de diciembre de 2021, https://www.oxfammexico.org › sites › default › files

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