
Mientras lees este texto, en cualquier parte del mundo, una mujer necesita abortar y está buscando con urgencia a una persona dispuesta a darle información sobre cómo hacerlo para no poner en riesgo su vida. Yo soy esa persona, yo estoy comprometida con esa causa.
Son las 7:30 de la mañana y adormilada me levanto de la cama para abrirle la puerta a la amorosa fiera que me despertó con sus ladridos porque necesitaba salir al patio. Al volver a la cama y sin despegar bien los ojos aún, tomo mi celular y scrolleo diferentes redes sociales: noticias, muertes, guerras, política, frases motivacionales y posturas de yoga. Ya con los ojos abiertos abro facebook business (una app desde la que puedes controlar todas tus cuentas comerciales de FB e IG) y voy directo a los mensajes:
Foto: Marcha 8M 2022
3 ene 2024 23:40
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¿Qué hace (a) una activista independiente?
Durante los últimos 4 años diariamente he respondido decenas de mensajes de personas que necesitan información sobre aborto. Las preguntas más frecuentes suelen ser; ¿hasta las cuántas semanas se puede abortar?, ¿duele mucho?, ¿cómo sé si ya aborté? y ¿cómo consigo las pastillas?… Soy acompañante de aborto y administro la página de facebook, instagram y tiktok de Mi aborto.
Imágen. Portada de facebook de Mi Aborto.
Según las estadísticas de META, en los últimos 28 días recibí un total de 185 mensajes únicamente en facebook, es decir, según estos datos, cada día doy información a 7 mujeres que necesitan abortar, están abortando o ya abortaron pero tienen muchas dudas.
Imágen: Estadísticas de Mi Aborto en Meta, Enero 2024
No recuerdo en qué momento comencé a nombrarme activista independiente y siendo honesta, no entiendo bien a bien qué es lo que me hace “independiente”, ¿es por trabajar sin apoyo de una institución, por trabajar sin remuneración económica o porque apoyo a las morras con mi celular en la mano y ya. Porque si se tratara del sentido literal de “depender o no de otro”, no sería independiente, ya que todo lo que he hecho ha necesitado redes, dinero, apoyo y mucho trabajo colectivo.
Como activista independiente me capacito y actualizo constantemente en todo lo relacionado al tema de aborto; guías y protocolos médicos, indicaciones y contraindicaciones de medicamentos, leyes nacionales e internacionales, atención a víctimas, acompañamiento emocional, entendimiento de diferentes contextos políticos y sociales, etc…
Imágen: Captura de pantalla del curso “Espacio Popular de Aprendizaje para Acompañantas de Aborto Autogestivo” 2023.
Al mismo tiempo estudio sobre marketing y creo contenido en redes sociales sobre aborto con tres objetivos: brindar información verífdica y científica sobre aborto, dar acompañamiento a mujeres que viven en México y quieren realizar un aborto seguo y canalizar a mujeres de otros países con organizaciones que brinden atención internacional.
Aquí un video al respecto:
https://www.facebook.com/miaborto/videos/1184305779042188
¿Cómo llegué aquí?
Desde 2013 he realizado voluntariados en diferentes asociaciones, colectivas y organizaciones en resistencia. En junio del 2018 formé parte del programa de voluntariado que coordina el Fondo MARIA en el que anualmente capacita a decenas de mujeres a nivel nacional para ser doulas de aborto. Durante un año realicé voluntariado presencial y aprendí a ser acompañante de aborto, visité clínicas y aprendí la importancia no sólo del acceso al aborto, también la urgencia de popularizar una educación sexual libre y placentera.
Foto: Evento de recaudación de fondos en el Fondo MARIA
Al terminar el programa, una de las de mis compañeras me propuso colaborar en una página de facebook que ella había creado, si yo aceptaba, ambas daríamos información a mujeres que necesitaran abortar en cualquier parte del mundo. Le dije que sí y tras un par de meses supe que ella ya no podía administrar la página y que había muchísimos mensajes de mujeres pidiendo ayuda que no habían sido respondidos.
Decidí atender los casos que según mis cálculos aún estaban a tiempo de poder realizar un aborto seguro. Empecé respondiendo mensajes a cualquier hora del día, cualquier día de la semana. Al principio me fue más que natural, poco a poco aprendí a identificar perfiles falsos, historias frecuentes, bloquear amenazas, síntomas comunes, preguntas normales y anormales, pero llegó un tiempo en el que hablar con tantas mujeres al día me sobrepasó, me desesperaba con facilidad y respondía de forma fría y poco amable.
Supe reconocer el cansancio emocional que estaba sintiendo y la falta de espacios para hablar de los casos, contar historias, resolver dudas, acompañar mis miedos y reír de las anécdotas. Recordaba que en el Fondo MARIA teníamos una sesión mensual de contención para nosotras y sabía que, de alguna manera, eso era lo que me faltaba.
Aprender de autocuidado y límites ha sido todo un proceso, me di cuenta que el trabajo que estaba realizando era extenuante, comprendí la importancia de darme vacaciones y ya no respondo mensajes fuera del horario de atención. También busco espacios con otras activistas para darnos acompañamiento y contención, además de procurarme otras actividades que me permitan distraerme por completo de Mi Aborto.
¿Monetizar o no el activismo?
Convertir el activismo en trabajo remunerado es una necesidad más que una libre elección. El activismo es muy exigente, la mayor cantidad de veces requiere atención y disposición 24/7. Piensen en la defensa de cualquier derecho: tiempo, contactos y dinero se necesitan siempre.
Yo no dejo de repetir, aunque no sea novedoso, que dentro del sistema capitalista el consumo ético no existe y la justicia social es una utopía. He visto a organizaciones y grupos comprometides con el cambio social, disolverse por las necesidades que el sistema económico y político genera y los pocos recursos que tienen para poder cubrirlas, nunca es por falta de buenas intenciones.
Si necesitas dinero o si quieres recursos tienes que negociar con quiénes se adueñaron del dinero y los recursos, quiénes históricamente son personas privilegiadas que se creen bondadosas por ayudar a “subsanar” los problemas sociales que las élites a las que pertenecen provocan y perpetúan.
Ser activista implica normalizar el trato con víctimas de violencia, acostumbrarse a la impotencia de las injusticias, ignorar la burla de los agresores, encarar la ineficacia de las autoridades y entender la inconsciencia social. Normalizamos historias de terror que pasan día con día en nuestra sociedad, abrimos los ojos y entregamos el cuerpo a la realidad para acompañar sin importar lo difícil que sea. Según yo, nadie debería tener que cobrar por eso.
Todo el trabajo que he realizado en Mi aborto ha sido gratuito, confieso que hasta hoy únicamente he sido remunerada económicamente una vez. Participé en un foro sobre aborto en el Congreso de Jalisco y cubrieron mis viáticos desde CDMX y honorarios de $6,000.00. No ha habido otra ocasión en la que haya recibido dinero, pero sí les puedo contar qué formas existen para conseguir recursos siendo activista:
Foto: Foro “Juntas Decidimos”, Guadalajara 2023
Apoyos institucionales: Existen diferentes organizaciones nacionales e internacionales que brindan financiamiento a proyectos sociales, para acceder a dichos recursos con regularidad tienes que tener formada una colectiva (en algunos casos legalmente constituída y en algunos casos no), llenar formularios, tener un proyecto viable y ser seleccionade. En mi caso nunca he ingresado a una convocatoria porque soy “independiente”, no pertenezco a ninguna colectiva o grupo y por seguridad no dan recursos a 1 persona.
Trabajo remunerado: La mayoría de activistas independientes que he conocido y yo, dependemos de otros empleos remunerados, ventas o negocios propios, por lo que a veces cumplimos con dobles o triples jornadas laborales al día. Quiénes tienen ciertos privilegios (blancas que hablan inglés y tienen maestrías en DDHH) tienen mayor oportunidad de ser contratades en una ONG o AC que les pague un sueldo más o menos digno.
Proyectos y alianzas: La imaginación y necesidad de cada causa es ilimitada: rifas, ventas, eventos, talleres, conferencias, boteo…son formas en las que cada activista busca y consigue recursos. Conozco historias de decenas de activistas que se han dedicado a apoyar diferentes resistencias y disidencias, cada una de ellas me genera admiración y profundo respeto. Personas que ponen su cuerpo, casa, dinero, familia, tiempo y recursos para transformar al mundo.
Confieso que en mi caso, ha habido momentos de desempleo en los que he pensado publicar mi cuenta bancaria y decir que hago todo este trabajo y que si queren, pueden apoyarme a mí, a mí Carmen, no a la causa pro aborto, no a la página de Mi aborto, no a las mujeres que abortan. A mí, que me levanto todos los días y hago esto.
En mi experiencia, al recibir donaciones es necesario justificar cada gasto en la causa y demostrar, de alguna manera, que no nos estamos “beneficiando” de esos ingresos y aunque soy sensible a la importancia de la rendición de cuentas, ha habido veces en las que muches activistas se han convertido en blanco de juicios al ganar o cobrar algo por sus servicios, comprarse ropa o irse de vacaciones.
Conclusión
Diariamente en el mundo hay millones de personas que ayudan a otras personas dentro de sus contextos y sus comunidades sin recibir o sin esperar alguna remuneración y no se nombran activistas independientes. El trabajo colectivo, la ayuda mútua y la responsabilidad colectiva son necesarias para tener vidas más dignas pero es imposible sobrevivir sin recursos.
Si eres activista: El trabajo que realizas por tu causa ya es gratuito, no tengas miedo de cobrar por conferencias, entrevistas, podcast, ponencias, etc…valora tu trabajo y honra la confianza de quiénes te apoyan.
Si conoces a algún activista: Puedes apoyarnos yendo a los eventos, talleres, colectas o actividades que realizamos constantemente, realiza un depósito o retiro sin tarjeta, comparte nuestro contenido en redes sociales y créenos cuándo te decimos lo importante que es tu apoyo para seguir con lo que hacemos.
Si perteneces a una empresa, organización o institución: Quiénes somos activistas hacemos mucho trabajo físico, mental y emocional gratis. Si quieres pláticas, talleres, entrevistas, conferencias, etc, considera pagar honorarios y viáticos (en caso de aplicar). Entiendo que muchas veces no es posible y todo es negociable pero es necesario dejar de asumir que concientizar es parte de nuestra labor y que debe ser sin remuneración alguna.
En fin, estoy convencida de que cada persona sobrevive como puede al capitalismo y creo, después de 8 años de voluntariado y activismo, que si algún colega necesita cobrar por su trabajo, su experiencia y su acuerpamiento es más que justo y digno que lo haga. Si puedes, apoya a cualquier activista independiente.
Gracias por leerme.
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